El Museo da cobijo a un nutrido grupo de antigüedades bíblicas y orientales. La Biblia está representada por sus manuscritos en hebreo, griego, copto y etiópico, de los siglos IV – XVII, políglotas españolas, y por el espléndido Belén. El Oriente luce en la serie de textos cuneiformes (s. XXXI – VI a.C.), en la colección de época faraónica y copta (s. XX a.C. – II d.C.), las estatuas, bustos, bajorrelieves, iconos, lucernas, cruces y otros objetos de Siria, Palestina, Yemen y Cartago.

Como testigos del desentierro del antiguo Oriente en el siglo XIX y comienzos del XX, se exponen primeras ediciones de obras de asiriología y egiptología, así como manuscritos de eminentes biblistas y orientalistas.

Noticias